26 de julio del 2026
Servicio de adoración:
1:30 pm - 3:00 pm
Himno: Venid glorificar a Dios
El llamado a adorar:
1 Pedro 1:3–9 (NBLA)
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, 4 para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para ustedes. 5 Mediante la fe ustedes son protegidos por el poder de Dios, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo. 6 En lo cual ustedes se regocijan grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, sean afligidos con diversas pruebas, 7 para que la prueba de la fe de ustedes, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; 8 a quien sin haber visto, ustedes lo aman, y a quien ahora no ven, pero creen en Él, y se regocijan grandemente con gozo inefable y lleno de gloria, 9 obteniendo, como resultado de su fe, la salvación de sus almas.
Himno: En la cruz
Himno: El poder de la cruz
El llamado a adorar:
1 Pedro 1:3–9 (NBLA)
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, 4 para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para ustedes. 5 Mediante la fe ustedes son protegidos por el poder de Dios, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo. 6 En lo cual ustedes se regocijan grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, sean afligidos con diversas pruebas, 7 para que la prueba de la fe de ustedes, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; 8 a quien sin haber visto, ustedes lo aman, y a quien ahora no ven, pero creen en Él, y se regocijan grandemente con gozo inefable y lleno de gloria, 9 obteniendo, como resultado de su fe, la salvación de sus almas.
Himno: En la cruz
Himno: El poder de la cruz
Lectura bíblica
Romanos 8:26–27 (NBLA)
26 De la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. No sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27 Y Aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque Él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.
Catecismo:
P. 104: ¿Qué se requiere para recibir dignamente la Cena del Señor?
R. Se requiere de ellos que han de participar de la Cena del Señor que se examinen a sí mismos, en su conocimiento para discernir el cuerpo del Señor, de su fe para nutrirse de Él, de su arrepentimiento, amor, y obediencia nueva, para que no vengan indignamente y coman y beban juicio para sí mismos.
P. 105: ¿Qué es la oración?
R. La oración es ofrecer nuestros deseos a Dios, con la ayuda del Espíritu Santo, por cosas que concuerdan con Su voluntad, en el nombre de Cristo, creyendo, con confesión de nuestros pecados, y un reconocimiento agradecido de Sus misericordias.
Romanos 8:26–27 (NBLA)
26 De la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. No sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27 Y Aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque Él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.
Catecismo:
P. 104: ¿Qué se requiere para recibir dignamente la Cena del Señor?
R. Se requiere de ellos que han de participar de la Cena del Señor que se examinen a sí mismos, en su conocimiento para discernir el cuerpo del Señor, de su fe para nutrirse de Él, de su arrepentimiento, amor, y obediencia nueva, para que no vengan indignamente y coman y beban juicio para sí mismos.
P. 105: ¿Qué es la oración?
R. La oración es ofrecer nuestros deseos a Dios, con la ayuda del Espíritu Santo, por cosas que concuerdan con Su voluntad, en el nombre de Cristo, creyendo, con confesión de nuestros pecados, y un reconocimiento agradecido de Sus misericordias.
El llamado a ofrendar:
Salmo 116:1–2 (NBLA)
1 Amo al Señor, porque oye Mi voz y mis súplicas. 2 Porque a mí ha inclinado Su oído; Por tanto le invocaré mientras yo viva.
Salmo 116:12–14 (NBLA)
12 ¿Qué daré al Señor Por todos Sus beneficios para conmigo? 13 Alzaré la copa de la salvación, E invocaré el nombre del Señor. 14 Cumpliré mis votos al Señor, Sí, en presencia de todo Su pueblo.
Puedes ofrendar aquí
Himno: Alma bendice al Señor
Oración congregacional
Salmo 116:1–2 (NBLA)
1 Amo al Señor, porque oye Mi voz y mis súplicas. 2 Porque a mí ha inclinado Su oído; Por tanto le invocaré mientras yo viva.
Salmo 116:12–14 (NBLA)
12 ¿Qué daré al Señor Por todos Sus beneficios para conmigo? 13 Alzaré la copa de la salvación, E invocaré el nombre del Señor. 14 Cumpliré mis votos al Señor, Sí, en presencia de todo Su pueblo.
Puedes ofrendar aquí
Himno: Alma bendice al Señor
Oración congregacional

Sermón: Cuando Cristo obra en su iglesia
Pastor Edgar J. Nazario
Hechos de los Apóstoles 5:12–16 (RVR60)
12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.13 De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.14 Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;15 tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.16 Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.
Pastor Edgar J. Nazario
Hechos de los Apóstoles 5:12–16 (RVR60)
12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.13 De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.14 Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres;15 tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.16 Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.
La Cena del Señor
Himno
Doxología
Bendición Pastoral
Numeros 6:24-26
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”
Himno
Doxología
Bendición Pastoral
Numeros 6:24-26
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”
